Alógenosis iatrogénica

La belleza es importante, es una de las mejores cartas de presentación tanto la interna como la externa, pero lo que me tiene realmente asombrada es lo que es capaz de hacer una persona para obtenerlo. Debemos ser muy cuidadosos con los procedimientos que nos realizamos y más aun con quien lo realizamos. Recuerden que esta decisión las seguirá por toda una vida.

He recibido en las ultimas semanas varias pacientes que me consultan con la idea de aumentarse los glúteos usando sustancias que en salones, spas o estéticas les han recomendado , sustancias que muchas veces no se saben su procedencia o composición, no aprobada por ninguna institución pertinente.

Los riegos de estas son principalmente que producen en el cuerpo una reacción inflamatoria local o sistémica porque es identificada como cuerpo extraño, puede migrar del lugar donde se coloca y producir problemas a distancia y deformidades, no se hace con las medidas de higiene, en un ambiente esterilizado y con los mayores cuidados, puede causar muerte y a veces quien lo administra desconoce las posible consecuencias y riesgos de su uso o no tiene la capacidad para resolver la situación que se presente.

El gran problema de estas sustancias es que no son cien por ciento recomendados, se sobre utilizan o no se les da el uso aceptado por la comunidad médica, ahora, la película de terror es que no se están usando productos médicos sino sustancias como aceite, silicón líquido, grasa animal, y otras locuras más. La Alogenosis iatrogénica, como se llama la enfermedad, se produce en 358 personas de cada 1000 (35%) de quienes les son aplicadas estas técnicas, aparece luego de inyectarse cualquier sustancia, libremente en un tejido para aumentarlo, como en senos, vulva, glúteos, pantorrillas “sin cirugía”. Los síntomas pueden aparecer desde horas hasta 25 años después, van desde inflamación, piel deformada, edema, queloide, endurecimiento, necrosis, fistulas y ulceraciones que tardan meses o años en sanar. Además del gran dolor, fiebre, somnolencia, decaimiento, malestar general, gangrena de la piel y hasta la muerte. Como consecuencia de esta cadena de eventos catastróficos produce baja autoestima, trastornos psicológicos y se pierde la calidad de vida.

Lo referente a cambios estéticos, retoques o reconstrucción se debe realizar por un cirujano plástico, que hay muy capaces y bien preparados. Mi recomendación definitiva y el mejor y único consejo: “Por el amor de Dios, no inventemos tanto”

Preguntas y comentarios: dramedina@tucirujana.com