Autoimagen: Tip para no rendirte en el proceso

Antes de comenzar a trabajar la autoimagen, debemos tener en cuenta otras herramientas importantes, como la autogratificación, por ejemplo.

Esta se refiere, específicamente, a que si hacemos algo bien, nos tenemos que aplaudir. ¡Es un deber!

Y no es vanidad, tampoco aires de grandeza. Simplemente, si hacemos algo bien, debemos reconocernos a nosotros mismos y darnos esa autopalmadita en la espalda que muchas veces nos hace falta. Y además de la palmadita, darnos un gusto.

¿A qué me refiero con “un gusto”?

Supongamos que yo estoy haciendo dieta, y duré sies días comiendo saludable y tomando agua… Si al séptimo día tengo ganas de comerme una pizza, ¿por qué no puedo hacerlo? No hay nada ni nadie que pueda impedírmelo, porque si yo cumplí mis objetivos durante los seis días previos, ¡no pasa nada si me como una pizza o un hotdog!

De hecho, ¡es totalmente válido! Porque es una forma de decirnos a nosotros mismos: “¡Lo hiciste bien durante esos seis días!”, además de ser un apoyo para que no nos cansemos ni nos rindamos en el proceso, porque la idea es, con esa dieta que yo puse como ejemplo, o con cualquier proyecto real que emprendamos en la vida, no quedarnos en el camino…

Por ello, somos nosotros mismos nuestra principal fuente de motivación.

¡Rendirse no es una alternativa!