Curvas después de ser Mamá y como cuidarlas.

El embarazo es ese misterioso milagro por el que se forma una nueva vida recibiendo el mayor regalo de la vida, nuestros hijos. Esta bendición produce cambios importantes en el físico de la mujer, los senos quedan flácidos porque el estiramiento de la piel hace que se rompan las fibras colágenas que sostienen el pecho, las cicatrices que quedan cuando las fibras de la dermis se rompen son estrías, se presenta debido al aumento de tamaño del vientre, glúteos y pecho, aunque se hacen menos evidentes con el tiempo, no desaparecen.

Las mujeres que han dado a luz tienen una cintura más ancha que aquellas que no han tenido hijos, a zona que rodea las caderas es el principal lugar de almacenamiento de grasa en el organismo de las mujeres, al mismo tiempo que es la primera zona en incrementar su tamaño y la última en reducirlo. Los músculos abdominales pierden la capacidad de sostener los tejidos con la misma firmeza y se separan en la línea media, el tono de la pared abdominal con ejercicios puede recuperarse, pero lamentablemente no es igual en el tono de la piel, la cual puede quedar con una flacidez marcada.

Estudios científicos han evidenciado que más del 64 por ciento de las mujeres después de ser madres se sienten inconformes con su físico, el 87 por ciento no regresa el abdomen a su estado normal, y más de la mitad se les afecto su autoimagen.

Sin duda uno de las maravillas e incomparable satisfacción tienen secuelas físicas evidentes y cicatrices de amor, que pueden afectar nuestro propio concepto de armonía e imagen afectada frecuentemente el autoestima.

Existe la opción de la cirugía plástica para mejorar esas condiciones que nos disgustan, como para mejorar los senos, el abdomen, reducir o moldear caderas o levantar glúteos, e inclusive, prudentemente combinar algunos de estos procedimientos para resultados más hermosos, conocidos internacionalmente como “mommy makeover”.

La abdominoplastía es el procedimiento indicado para aquellos que tienen exceso de piel en el abdomen, estrías del ombligo hacia abajo, los músculos de la pared separados y sin tono. Se hace una herida horizontal encima del pubis y ocultada con la ropa interior o traje de baño, se levanta la piel, se realiza un corsé interno, regresando la cinturita extraviada, se elimina el exceso de piel sobrante. Este procedimiento preferimos complementarla con liposucción de los laterales o espalda para resultados extraordinarios.

La liposucción o lipoescultura en una de las cirugías más realizadas. Se extrae los depósitos de grasa que se encuentran fuera de proporción con el resto de tu cuerpo con el fin de obtener un contorno agradable. Se puede realizar en casi todas las regiones del cuerpo tales como el cuello, papada, abdomen, espalda, glúteos, muslos, brazos y tobillos.

Las cirugías de las mamas son las más realizadas, dependiendo de tus necesidades se puede realizar la mamoplastía de reducción (reducción de mamas) si tienes glándulas mamarias muy grandes que te dificulten comprar ropa, caminar, den dolor de espalda o surcos en los hombros ; la mamoplastía de aumento o colocación de prótesis o implantes si tienes mamas muy pequeñas o asimétricas; Mastopexia o levantamiento mamario cuando tus mamas están muy caídas, con la posibilidad de adicionar o no implantes.
Combinar algunas de estas cirugías dependerá siempre del estado general del paciente, de los criterios establecidos por la sociedad de cirugía plástica, donde se realizara tu cirugía y el criterio personal del cirujano plástico en quien usted ha confiado, siempre priorizando la seguridad y salud del paciente.

Y después de la recuperación hay que tomar en cuenta que debemos cambiar los hábitos que nos llevaron a alterar negativamente nuestro cuerpo, incluyendo lo que comemos en lo que se refiere a cantidad y sobretodo calidad, y mantener nuestra nueva y espectacular figura realizando ejercicios y una dieta saludable. Al cumplir con todas estas medidas el principal beneficiado es el paciente, facilitando el trabajo del médico y sobre todo manteniendo esa nueva y bella figura por un largo tiempo.

No hay dudas de que la bendición de ser madre, vale la pena mil veces por encima de los pequeños e insignificantes cambios que tienen solución. Soy testigo que no hay mejor regalo, y que no hay palabras para describir lo que se siente, pero lo que sí puedo decirles es que para entenderlo date la oportunidad de vivirlo.