El caso que marcó un antes y un después en mi carrera como cirujana

Lo más común sería que, si alguien acude a mí para que le realice una cirugía plástica, yo simplemente lleve a cabo el proceso y listo… Todos “felices”.

Pero no es así… Y para todas aquellas personas que me preguntan: “Doctora, ¿por qué siempre les preguntas a los pacientes cuál es el motivo de su operación…?”.

Permítanme contarles…

Yo he operado a miles de personas, pero hubo un caso en particular que marcó un antes y un después en mi carrera como cirujana…

Resulta que una chica llegó a mí con el propósito de que le operara los senos porque se iba a casar. Pero a su novio le gustaban las mujeres así estilo Pamela Anderson…

Yo, sin nada que acotar, le realicé la operación a la chica y “todo bien”.

Pasados los seis meses, su novio la dejó por otra chica con senos pequeños…

¡Increíble! ¿Cierto?

E inmediatamente la chica regresó a la clínica para que le retirara los implantes.

Entonces, ¿qué pasa? Cuando se procede a retirar implantes muy grandes o de gran tamaño, se debe hacer posteriormente un levantamiento, y esos levantamientos dejan cicatrices…

Desde aquel momento, tomé la decisión de comenzar a hacer evaluaciones psicológicas y psiquiátricas, porque prácticamente comenzó mi teoría de preguntarles a los pacientes por qué razón o para quién se están realizando ese proceso quirúrgico.

Y yo sigo sosteniendo que la razón principal debe ser por ti, porque sí que hay muchas chicas que se realizan operaciones sólo por complacer a las parejas, pero no en mi consultorio.

Inclusive, si alguna de ustedes viene a decirme que quiere operarse para darle un gusto al novio o al esposo, ¡paramos esa cirugía ahí mismo!, nos vamos al departamento de psiquiatría y psicología, y cuando la persona esté preparada desde el amor propio y la aceptación, ¡no habrá marcha atrás!

Contáctame y conversa conmigo si quieres operarte. Y yo te guiaré hacia la toma de la mejor decisión.