Importancia de una buena autoestima

Antes de hablarte un poco acerca de la importancia de una buena autoestima, primordial es aclarar que la misma no es otra cosa que la capacidad o el don que tenemos los seres humanos de reconocer nuestras virtudes y defectos, y, a pesar de estos últimos, amarnos tal y como somos.

De hecho, gozar de una autoestima elevada es vital, ya que contribuye en gran forma con nuestro bienestar físico y mental, manteniéndonos alertas ante las señales negativas: Depresión, ansiedad, tristeza, inconformidad o poca autoaceptación, sobrecarga de pensamientos, entre otros aspectos y/o sentimientos destructivos.

Dicho esto…

¿Por qué es importante una buena autoestima?

Porque es noble con nuestra estabilidad emocional

Cuando guardamos y mantenemos una bonita opinión de nosotros mismos, definitivamente no necesitamos la aprobación del resto. En pocas palabras, la frase “¿qué pensarán los demás de mí?” pasa a un segundo plano y deja de hacernos ruido.

Porque alcanzamos grandes logros

Una autoestima lo suficientemente elevada trae como consecuencia que nuestros objetivos se vuelvan más exigentes, y de esta manera, nuestras metas más difíciles.

Posteriormente, nos sentiremos altamente capaces de alcanzarlos.

Porque nos volvemos más atractivos

No te imaginas el poder y la veracidad que posee la frase que cita:

¡Todo es cuestión de actitud!

Es decir, todo aquello que proyectes, repercutirá de forma directa en tu entorno (tanto cercano, como lejano), y te harás notar, ya que todos experimentarán lo fantástico que es el hecho de compartir contigo, mientras tú te mantendrías aportando valor a sus vidas.

Porque nos hace felices

Si no estamos conformes con nosotros mismos, si no nos amamos tal y como somos, nuestra felicidad jamás estará completa… Recuerda que la autoestima es uno de los pilares del mejor estado de ánimo del mundo.

Porque sembraremos y cosecharemos mejores relaciones

Se ha comprobado que, cuando nos sentimos a gusto con nosotros mismos, podemos hacer más aportes positivos al entorno. No olvides que las energías positivas son contagiosísimas, así que una buena actitud, dará fuerzas y ánimos a los que nos rodean.