¿Puede la cirugía plástica convertirse en un problema o adicción?

Recientemente, en una entrevista para Telemundo, los moderadores me hicieron una pregunta interensantísima:

¿Cuándo la cirugía plástica nos ayuda a elevar nuestra autoestima y cuándo puede convertirse en un problema o en una adiccion?

La verdad es que me encantó el punto, y por supuesto, te tengo la respuesta…

Cuando nos realizamos una cirugía plástica desde el amor propio y la aceptación (y cuando hablo de “aceptación”, no me refiero al hecho de tirarnos al abandono. Al contrario, hablo de aceptar nuestras luces y oscuridades, nuestras virtudes y defectos) es con el propósito de cambiar, pero siempre desde un punto saludable. No desde un punto que nos conduzca a la vanidad.

Y es que la cirugía no debería ser vista como otra cosa que no sea una herramienta para ayudarnos a sentirnos mejor.

No obstante, como todo, pudiera llegar a convertirse, hasta cierto punto, en un vicio o una adicción. Y es comprensible, porque si te operaste la nariz, más adelante querrás hacerlo con los senos, luego las pompas, y así, sucesivamente…

Y es allí donde debes marcar una línea. Pero, ¿cómo saber cuándo marcar esa línea para evitar que te realices una cirugía y después 20 más.

¡Pues es muy fácil!

Debes estar emocionalmente saludable y psicológica y físicamente apta, pues precisamente por esa razón es que, en mi cosultorio, evaluamos qué tan listos están nuestros(as) pacientes.

Partiendo de los resultados, podremos proceder… Recuerda que, para cada operación, sea una o sean cinco, se deben cumplir parámetros especiales a fin de evitar poner en riesgo tu vida.

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