¿Te gusta cantar en la ducha? Aquí tienes cinco razones para que continúes haciéndolo

Si te escuchan, ¡bien! Si no, ¡mucho mejor! Lo único que importa es que, si te gusta cantar en la ducha, aquí tienes cinco razones para que continúes haciéndolo. Así tendrás una idea de lo beneficioso que es esta práctica para ti y para tu salud, y lo harás con mucha más fuerza de ahora en adelante…

Mejora el estado de ánimo

Luego de una serie de estudios realizados, se demostró que las personas que cantan en la ducha liberan endorfinas e incrementan los niveles de inmunoglobulina A. Esta última, causante de mejorar nuestro estado de ánimo y de que nos sintamos llenos de energía.

Mejora la respiración

Al momento de cantar, nuestros músculos abdominales e intercostales, además del diafragma, se tonifican. También mejora nuestra circulación sanguínea y nuestro cerebro recibe una mayor cantidad de oxígeno, lo que hace que nuestro organismo se sienta en excelentes condiciones para iniciar nuestra rutina del día a día.

Retrasa la aparición de arrugas

Cuando cantamos, los músculos que conforman nuestro rostro permanecen en continuo movimiento, ejercicio que permite aportarle elasticidad a la piel y, por tanto, contribuimos a prevenir las molestas líneas de expresión que se van reflejando de forma natural con el pasar de los años.

Mejora la memoria

Muchas veces nos llevamos al baño nuestro dispositivo electrónico para reproducir la lista de canciones. Lo que no podemos es meter con nosotros a la ducha las hojas con las letras de los temas, por lo cual, nos sentimos obligados a aprendérnoslas o memorizarlas y, en consecuencia, a poner en constante funcionamiento nuestra memoria.

Ayuda al corazón a mantenerse sano

Cantar mientras nos damos un baño, ayuda a que nuestro ritmo cardiaco se ralentice, a que la sangre logre una mejor oxigenación y a que podamos gozar de una óptima presión arterial.

Dicho esto, ¿seguirás entonando tus canciones mientras te duchas…?