• In Blog

    No confundas “amor propio” con “vanidad”

    Una de las equivocaciones más grandes que puede llegar a cometer una persona, es creer que una autoestima elevada tiene algo que ver con el excesivo orgullo que siente de sí mismo(a) o con el reiterado reconocimiento de méritos propios y la necesidad de llevarse el crédito por ellos.

    Por tanto, no confundas “amor propio” con “vanidad”, porque son conceptos muy distintos, y hoy te hablaré un poco acerca de la diferencia entre ambos.

    Cuando hablamos de amor propio, hacemos referencia, específicamente, al nivel de aceptación, consideración y respeto que tenemos hacia nosotros mismos. En pocas palabras, se trata de un concepto muy similar al de autoestima (aunque este último, con cierto grado de elevación), considerado como un factor esencial para la conservación de la salud emocional y mental de los seres humanos.

    Ahora, en líneas generales, lo entendemos como el resultado de distintos procesos de introspección y aceptación a escalas profundas. Y esto, luego de conocernos y amarnos a nosotros mismo, sin necesidad de cambiar la naturaleza propia para complacer al resto.

    Por su parte, la vanidad es un concepto vinculado, por muy duro que parezca, a lo hueco, a lo falto de realidad, a la arrogancia y a la presunción.

    Tener una autoestima elevada no nos otorga el derecho, por ningún motivo, de presumir nuestras virtudes, talentos y logros ante los demás; tampoco de pisotear ni humillar a nadie.

    Recuerda que uno de los complementos del amor propio, luego de estar en completa conformidad con nosotros mismos, es amar y respetar a nuestros semejantes, pues, lejos de causar daños, su objetivo es fomentar un poco más la bondad y la nobleza propias y con los demás.

  • In Blog

    Importancia de una buena autoestima

    Antes de hablarte un poco acerca de la importancia de una buena autoestima, primordial es aclarar que la misma no es otra cosa que la capacidad o el don que tenemos los seres humanos de reconocer nuestras virtudes y defectos, y, a pesar de estos últimos, amarnos tal y como somos.

    De hecho, gozar de una autoestima elevada es vital, ya que contribuye en gran forma con nuestro bienestar físico y mental, manteniéndonos alertas ante las señales negativas: Depresión, ansiedad, tristeza, inconformidad o poca autoaceptación, sobrecarga de pensamientos, entre otros aspectos y/o sentimientos destructivos.

    Dicho esto…

    ¿Por qué es importante una buena autoestima?

    Porque es noble con nuestra estabilidad emocional

    Cuando guardamos y mantenemos una bonita opinión de nosotros mismos, definitivamente no necesitamos la aprobación del resto. En pocas palabras, la frase “¿qué pensarán los demás de mí?” pasa a un segundo plano y deja de hacernos ruido.

    Porque alcanzamos grandes logros

    Una autoestima lo suficientemente elevada trae como consecuencia que nuestros objetivos se vuelvan más exigentes, y de esta manera, nuestras metas más difíciles.

    Posteriormente, nos sentiremos altamente capaces de alcanzarlos.

    Porque nos volvemos más atractivos

    No te imaginas el poder y la veracidad que posee la frase que cita:

    ¡Todo es cuestión de actitud!

    Es decir, todo aquello que proyectes, repercutirá de forma directa en tu entorno (tanto cercano, como lejano), y te harás notar, ya que todos experimentarán lo fantástico que es el hecho de compartir contigo, mientras tú te mantendrías aportando valor a sus vidas.

    Porque nos hace felices

    Si no estamos conformes con nosotros mismos, si no nos amamos tal y como somos, nuestra felicidad jamás estará completa… Recuerda que la autoestima es uno de los pilares del mejor estado de ánimo del mundo.

    Porque sembraremos y cosecharemos mejores relaciones

    Se ha comprobado que, cuando nos sentimos a gusto con nosotros mismos, podemos hacer más aportes positivos al entorno. No olvides que las energías positivas son contagiosísimas, así que una buena actitud, dará fuerzas y ánimos a los que nos rodean.