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    Ansiedad y depresión

    Hace poco me hicieron una entrevista radial y el moderador del programa me preguntó que qué sentía yo cuando, en mi consulta, veía a una persona muy bonita por fuera, pero llena de intranquilidad por dentro…

    Ahora, les explico brevemente…

    Gran parte de la población mundial sufre de ansiedad y depresión, y tenemos muchos estigmas, tanto en este país (República Dominicana) como en otros países acerca de la salud mental. Y la salud mental, señores, es tan importante como la física.

    Incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha descrito que la salud es un completo estado de armonía y bienestar físico, mental y espiritual, así que, cuando te sientas triste por algo, visita a tu psiquiatra, porque no hay ningún problema en ello.

    En otras palabras, no necesariamente quiere decir que, coloquialmente hablando, estemos “locos”; tampoco que tengamos problemas mentales o algún desorden.

    Simplemente somos seres humanos que necesitamos desahogar y expresar nuestros conflictos y guerras internas, para luego poder buscar una pronta solución a todo aquello que consideremos que, directa o indirectamente, afecta o destruye nuestra salud mental.

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    Está bien “no estar bien”.

    Muchas veces pensamos de forma errónea que todos los días tenemos que estar felices, felices y más felices. Y aunque esa sea la idea, ¡no es posible! Porque no somos robots. Entonces, lo primero que yo le digo a todo el mundo es que está bien no estar bien. Es decir, si un día yo, Tania Medina, me siento triste, apago la televisión.

    Al día siguiente, me siento muy feliz. Y eso está bien, señores. ¡Eso es normal!

    Lo importante es, cuando te sientas triste, despabilarte. E incluso, llora si tienes que llorar, porque a través del llanto, drenas y desahogas, pero ¡no te quedes allí! ¡Sigue adelante!

    Y si sientes que no puedes seguir, busca ayuda, bien sea psicológica o psiquiátrica.

    Y te hablo nuevamente de mi experiencia, porque yo sufrí depresión post-parto después de mi segundo embarazo. Además, no quiero que por ningún motivo pienses que la doctora Tania no ha tenido problemas, que no ha sufrido, o que ha llevado una vida súper perfecta.

    Ojalá, pero ¡no es así!

    Incluso, yo duré un año con depresión, pero me tomé mis pastillas, seguí mi tratamiento al pie de la letra y eso sacudió mi vida, literalmente hablando, porque marcó un antes y un después.

    Por eso decidí ser coach y, aunado a eso, complementar la cirugía plástica con la cirugía del alma, como le llamo yo…

    Es un poco más de todo lo que forma parte de mi vida y de mi historia.